
Hasta hoy no he sido capaz , y me está costando trabajo, ponerme delante de mi blog para publicar una nueva entrada porque tengo mi alma llena de tristeza por la muerte física de mi padre. Se nos fue el dia 23 de noviembre con 85 años y después de meses de enfermedad. Es muy penoso seguir adelante sin pensar cada minuto en él. Por eso quiero dedicarle esta entrada, rendirle un homenaje merecido porque fue un hombre honrado, trabajador, disciplinado, justo, buen consejero y hábil al conocer y tratar a las personas. Era callado y con mucho carácter y pocas veces expresaba sus sentimientos. Cuando pienso en él, borro de mi mente sus últimos días y lo veo con una su mirada pícara, comiéndose un mantecado y una copita de aguardiente y me lo imagino feliz allí entre las nubes y pendiente de nosotros.
Gracias papá por todo, un abrazo muy fuerte, TE QUIERO